El presidente Donald Trump ha ducho que podría divulgar una “toma amistosa” de Cuba, allanando el camino para otra intervención extranjera por parte del presidente de “Estados Unidos primero”. Mientras la nación insular caribeña enfrenta su peor colapso financiero en abriles, el presidente planteó la idea el viernes, señalando que había estado escuchando acerca de los problemas de Cuba desde que era un chaval. “El gobierno cubano está hablando con nosotros y está en un gran problema”, dijo a los periodistas al salir de la Casa Blanca para dar un discurso en Texas.